Continente, contenido y por qué pagas de más
En un seguro de hogar casi nadie sabe qué cifras ha declarado. Y de esas dos cifras depende lo que pagas y lo que te pagarían.
El continente es lo que quedaría si volcaras la casa: paredes, suelos, instalaciones, cocina montada, sanitarios. No incluye el valor del suelo ni el precio de mercado de la vivienda, y ahí está el error más común: declarar lo que costó el piso en lugar de lo que costaría reconstruirlo.
El contenido es todo lo que se puede mover: muebles, ropa, electrodomésticos, electrónica. La forma sensata de estimarlo es habitación por habitación, no a ojo. Las joyas y los objetos de valor suelen necesitar declaración aparte a partir de cierto importe.
Si sobrevaloras, pagas prima por una cobertura que nunca se te va a pagar. Si infravaloras, entra en juego la regla proporcional: la aseguradora indemniza en la misma proporción en la que estabas asegurado. Con la mitad declarada, te pagan la mitad de cada siniestro, no solo de los grandes.
Al comparar, mira las coberturas una por una y no el precio final: daños por agua, responsabilidad civil, bricolaje, robo fuera de casa, franquicias y el detalle de asistencia. Dos pólizas con la misma prima pueden ser cosas muy distintas.