Cómo leer tu factura de la luz sin perder la paciencia
Una factura de luz tiene cuatro bloques y solo dos dependen de ti. El término de potencia se paga todos los días del año aunque estés de vacaciones: es potencia contratada × precio × días. El término de energía es lo que gastas de verdad, en kWh. Después vienen los impuestos (impuesto eléctrico e IVA, que se calculan sobre lo anterior) y los extras: alquiler del contador, mantenimientos y seguros que a veces no ha contratado nadie conscientemente.
Empieza por la tabla de consumo de los últimos doce meses, no por el importe del mes: un mes de aire acondicionado no representa tu año. Con ese número anual y tu potencia contratada ya se puede comparar de verdad. Si tu potencia es 5,75 kW y nunca saltan los plomos con el horno y la vitro encendidos a la vez, casi seguro te sobra.
Y ojo con los extras: cinco euros al mes de un mantenimiento que no usas son sesenta euros al año, más que lo que muchos ahorran cambiando de tarifa.
