comparalia.Guías910 000 000

La letra pequeña, contada como se la explicamos a un vecino.

Sin humo y sin vendernos. Si una guía termina en “no cambies nada”, pues no cambies nada.

← Todas las guíasAgua · 5 min de lectura

Cómo detectar una fuga con el contador

Una cisterna que gotea puede irse en cincuenta litros al día sin que lo notes. El contador lo delata en diez minutos.

La prueba es esta: cierra todos los grifos de casa, no pongas lavadora ni lavavajillas, y busca el contador. Anota la lectura completa, incluidos los decimales, y fíjate en la ruedecita o la estrella pequeña, que es la que detecta caudales mínimos. Espera treinta minutos sin usar agua.

Si la ruedecita se ha movido o la lectura ha cambiado, hay agua pasando por algún sitio. El sospechoso más habitual es la cisterna del baño: el goteo cae directo al desagüe y no se ve. Después vienen los grifos de terraza, el riego automático y las juntas del calentador.

Para saber cuánto te cuesta, calcula el caudal: la diferencia de lectura en litros dividida por los minutos de la prueba, multiplicada por 1.440 minutos del día. Cincuenta litros diarios son metro y medio de agua al mes, y en muchos municipios eso te empuja al tramo de consumo siguiente, donde el metro cúbico es más caro.

El agua es el único suministro que no se compara por compañía: la gestiona tu municipio y no puedes elegir. Lo que sí puedes revisar es tu tarifa social si te corresponde, el número de personas empadronadas —que en muchos municipios amplía los tramos— y las bonificaciones por familia numerosa.