¿Te sobra potencia contratada?
La potencia se paga todos los días del año, la uses o no. Es la parte de la factura que más gente lleva mal puesta y la más fácil de arreglar.
La potencia contratada es el máximo de kilovatios que puedes tener funcionando a la vez. Si te pasas, salta el interruptor de control y se va la luz un momento. Nada más: no se estropea nada y no te multan.
La prueba casera es sencilla. Piensa en el peor momento del día de tu casa: horno encendido, vitro con dos fuegos, lavadora en marcha, termo calentando. ¿Ha saltado el ICP alguna vez en el último año? Si la respuesta es no, probablemente vas sobrado. La mayoría de los pisos con 5,75 kW viven perfectamente con 4,6 kW, y muchos con 3,45 kW.
Cada escalón que bajas son entre 45 y 70 euros al año, según el peaje que te toque. La bajada la tramita tu comercializadora y suele ser gratis una vez cada doce meses; si la pides dos veces en el mismo año, te pueden cobrar los derechos de enganche.
Un matiz importante: si tienes coche eléctrico, aerotermia o inducción de tres zonas, no bajes a ciegas. En esas casas el pico real sí sube y quedarte corto es incómodo todos los días.